Hola, perdonad a los que esperáis, algo anecdótico. Pero me caliento cuando las barbaridades que pasan. Os contare que también he vivido en Tegucigalpa. Allí la vida era bastante peligrosa. Fui como gerente de un bingo. Allí conocí a embajadores, de Honduras, al vicepresidente, alcaldes. A todo la elite del país. Pero lo que más me impresiono fue la miseria, la pobreza. Esta fue, la vez que más aprendí de la vida. Pude comprobar como la gente, no tenia para comer. Algunos trabajaban 18 horas al día, los siete días de la semana. Y ganaban entre 75$ y los que más 150$ al mes. Al novio de una de las empleadas, que era abogado, le cortaron la cabeza y la expusieron en la puerta del juzgado. El marido de una de las cocineras, lo metieron en la cárcel por una pelea en un bar. Allí en las peleas, normalmente muere uno de los dos. Y ahora esta esperando su muerte, o muere en la cárcel, o a manos de la familia del otro. La mayoría de las chicas, que trabajan en el bingo habían sido violadas antes de los trece años. Y casi siempre por alguno de la familia. También la mayoría suelen ser madres antes de los 16 años. Es algo normal para ellas. En Tegucigalpa había 476 “ricos”. Y después unos pocos eran de clase alta, el resto eran pobres. Un día uno de seguridad del bingo, vino a decirme que su mujer no podía ir a trabajar ese día. (Trabajaba de camarera) Cuando le pregunte por que, me contesto; ayer noche, cuando estábamos trabajando, vino el dueño del cuarto donde vivimos, saco todos los muebles a la calle y a mi hija de tres años. Su madre desde ayer, la esta buscando. Yo le di 100$ para que se fuera buscarla también. Al final la encontraron. Como esta tengo mil anécdotas. Anécdotas buenas, por desgracia tengo muy pocas. Solo la satisfacción de hacer encontrado, gente muy buena y de haber puesto mi granito de arena, para mejorarles la vida a unos cuantos. Espero poder volver algún día y poder seguir ayudandoles. Yo por suerte he conocido mucha gente. Empresarios, gente poderosa, futbolistas famosos. Etc. Y la mejor fueron aquellas personas, del llamado “tercer mundo”. Eran 67 empleados, que se portaron como 67 amigos. Aparte de los amigos que tengo aquí. Mas adelante os contare mas anécdotas.
martes, 31 de marzo de 2009
AÑORADOS
Hola, perdonad a los que esperáis, algo anecdótico. Pero me caliento cuando las barbaridades que pasan. Os contare que también he vivido en Tegucigalpa. Allí la vida era bastante peligrosa. Fui como gerente de un bingo. Allí conocí a embajadores, de Honduras, al vicepresidente, alcaldes. A todo la elite del país. Pero lo que más me impresiono fue la miseria, la pobreza. Esta fue, la vez que más aprendí de la vida. Pude comprobar como la gente, no tenia para comer. Algunos trabajaban 18 horas al día, los siete días de la semana. Y ganaban entre 75$ y los que más 150$ al mes. Al novio de una de las empleadas, que era abogado, le cortaron la cabeza y la expusieron en la puerta del juzgado. El marido de una de las cocineras, lo metieron en la cárcel por una pelea en un bar. Allí en las peleas, normalmente muere uno de los dos. Y ahora esta esperando su muerte, o muere en la cárcel, o a manos de la familia del otro. La mayoría de las chicas, que trabajan en el bingo habían sido violadas antes de los trece años. Y casi siempre por alguno de la familia. También la mayoría suelen ser madres antes de los 16 años. Es algo normal para ellas. En Tegucigalpa había 476 “ricos”. Y después unos pocos eran de clase alta, el resto eran pobres. Un día uno de seguridad del bingo, vino a decirme que su mujer no podía ir a trabajar ese día. (Trabajaba de camarera) Cuando le pregunte por que, me contesto; ayer noche, cuando estábamos trabajando, vino el dueño del cuarto donde vivimos, saco todos los muebles a la calle y a mi hija de tres años. Su madre desde ayer, la esta buscando. Yo le di 100$ para que se fuera buscarla también. Al final la encontraron. Como esta tengo mil anécdotas. Anécdotas buenas, por desgracia tengo muy pocas. Solo la satisfacción de hacer encontrado, gente muy buena y de haber puesto mi granito de arena, para mejorarles la vida a unos cuantos. Espero poder volver algún día y poder seguir ayudandoles. Yo por suerte he conocido mucha gente. Empresarios, gente poderosa, futbolistas famosos. Etc. Y la mejor fueron aquellas personas, del llamado “tercer mundo”. Eran 67 empleados, que se portaron como 67 amigos. Aparte de los amigos que tengo aquí. Mas adelante os contare mas anécdotas.
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