Buenas noches.
Hoy estoy rememorando unos años atrás. Como? Tomando un
cubata de capitán Morgan. Y como casi siempre, escuchando música. Musica de
culto. Nunca entendí el significado de esa frase. Que es música culta. O
que es, música para cultos? Quien sabe maestro.
Con los años uno piensa, que ya tiene mucha experiencia. El
culo pelao, de tanto vivido. Pero no. Aquí el mas tonto, hace relojes de
madera. Pero se van perdiendo las costumbres. Esa costumbre de decir, perdón la
cague. Que aunque fuera mentira, te servia. Ahora no. Una disculpa, me voy a
poner otro cubata. ………………………….
Ya estoy aquí, seguimos. Hoy me estoy gustando, estoy fino.
Escuchando opera en flamenco. Con mi tercer cubata y medio
porro. Siendo feliz en mi soledad. Viendo que lo que viene, es mucho mejor. A
veces la soledad, nos viene bien. Para pensar desde un punto diferente. Muchas
veces, queriendo dejar la soledad. Nos tiramos al precipicio sin mirar. Y nos
encontramos en compañía, pero solos. Y es la peor soledad. Pero nos vamos
acostumbrando. Y por el miedo de volver a empezar, no hacemos lo mas lógico. Y
de repente todo estalla. Se hace fría la noche y la música se intuye en tu
mente. Lo soledad es tu compañía y el silencio es tu música. Tus pensamientos
libres, dejan de serlo. Para ser sometidos por pensamiento diferente.
Entonces viene las palabras de Aristoteles. La felicidad eterna,
no existen. La felicidad, es un cumulo de momentos felices. Asi que tenemos que acumular esos momentos, aunque
sean escasos. Hay personas que te dan esos momentos. Y son las personas, que están
en el secreto de las flores. Son bellas, preciosas. Asi lo ves, pues te dan
esos momentos de felicidad. Esas personas son importantes en el anonimato.
Porque eso lo hace, una complicidad. Que simple y que complicado lo hacemos.
Que bonito es un entierro. Con sus caballitos blancos y
caballitos negros. Con el ataúd de pino y su muertito dentro. Que bonito es un
entierro. Me apetecía ponerlo.
En este mundo absurdo, donde lo malo es bueno y viceversa. La razón carece de lógica. Y la estupidez, es la bandera de los tontos. Uno no puede seguir el ritmo absurdo de los demás. Te adoctrinas y te vuelves igual. Por un lado es bueno, no tienes que pensar por ti mismo.
Un camarero sin memoria sirve platos de neón,
le lleva un café caliente a un señor que ya se fue,
te apunta en la servilleta el precio de un camaleón
y te jura por su madre que el rebujito es café.
"¿Qué me ha pedío usted, jefe?", pregunta mirando al cielo,
mientras le sirve a una mesa un plato lleno de viento,
la bandeja se le cae, pero no llega hasta el suelo
porque un duende de la feria la atrapa en el santo momento.
Al laíto de la
tómbola se esconde el feriante "El Chopo",
que te vende un perrito piloto que sabe cantar,
te dice que el boleto premiado te toca por un piropo,
pero las bolas del bombo no paran de bailar.
Tiene los dados limados, las cartas bajo la manga,
y si le pillas el truco te regala una sartén,
te grita: Venga, niña, que esto es una ganga!,
mientras la noria de fondo saluda al pasar el tren.
La vida es este
desmadre de olvidos y de camelas,
donde el camarero pierde la noción de la ración,
y el feriante te convence, entre palmas y candelas,
de que una muñeca de trapo tiene un gran corazón.
Mientras
el manco aplaude y el mudo grita,
la niña canta por alegrías.
El tonto es político,
el listo hace tatuajes círculos de colores
con una tinta que se quita.
Tatuajes, con la refencia de sus amores
Gracias
