miércoles, 9 de marzo de 2022

Palabras, solo palabras

 

 

Palabras, solo palabras. Carentes de lógica, pero excusa para lo que no saben demostrar. Los hechos hablan por si solos. Las palabras, solo hablan sin hechos. Es gracioso utilizar frases de Aristóteles, cuando no se saben interpretar. O emular el amor propio, sin saber de amores y sin ser propio. Todos nos queremos mucho. Todos nos merecemos lo mejor. A nuestro criterio claro. Todos tenemos derechos, pero los demás no.

Palabras, solo palabras. Carentes de sinceridad, pero bonitas de escuchar. Aprendemos hablar, antes que a discernir. Es ley de vida. Aprendemos a tener fe, antes que a razonar. Si esto se hiciera al revés, habría más inteligentes y menos creyentes. Mas compresión y menos parlanchines.

Palabras, solo palabras. Que nos sirven, para engrandecer el ego. Disimular una humildad falsa. Y engañar al alma. Olvidando que lo importante, son los hechos. Pero con palabras, se creen alguien. Pues con los hechos, no son nadie.

Que los sentimientos del corazón, venzan a las palabras vanas. Que lo auténtico sea barato, y lo falso muy caro. Poder presumir de ser humilde, y no de ser alguien importante. Deberíamos recordar, que los grandes poetas, filósofos y la mayoría de los grandes escritores eran gente humilde. En mundo donde se presume, de ser amigos de ricos. Y se menosprecia a los pobres.

El ser de una persona, no es el cuerpo. Es la esencia del pensamiento. Eso decía Descartes. El ser, de una persona, no es ser importante. Es ser uno mismo, sin ningún adjetivo calificativo. Y cuando utilizamos esos adjetivos, es porque ser uno mismo, no es suficiente. Y eso se convierte, en ser un ególatra.   

Palabras, solo palabras. Que nos hacen aparentar felicidad. Que nos hacen aparentar ser alguien. Que creen que engañan a la gente. Pero solo engañan, a los que son como ellos. Y a la vez, no engañan. Pues conocen su verdadera personalidad. Carentes de sinceridad y pobres de espíritu. Que se consuelan dando una imagen grotesca.

Palabras, solo palabras. Que endulzan el oído, que llegan al corazón. Que nos hace enamorarnos, o también odiarnos. Porque todas las palabras dependen como se digan, pueden significar cosas diferentes. Palabras sinceras que nos dañan. Mentiras, que nos dan placer.

Que diferente, si viéramos en el interior de las personas. En vez el disfraz, que tenemos por cuerpo.

Que suerte tengo. Que las cosas que más quiero, no las compre.

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