miércoles, 20 de abril de 2022

La mente no descansa

 




Hoy he visto un recuerdo bonito y me ha mordido

mordisco de nostalgia el corazón,

y sangrando mi corazón, he decidido,

cicatrizar mis heridas y poner solución.

Sigo siendo aquel que te cantaba

“quien te lo iba a decir, un año antes”,

una rumbita flamenca, una canción de Poveda graciosa y desgarbada

al rey de los poemas malos, al tonto que se ilusionaba.

Con las frases hechas, de las musas me encandilaba

 

Del ron con coca cola, al tabaco mentolado

Del rudo callejero, al aprendiz de poeta sabinero

De la buleria flamenca, a la chirigota carnavalera

Y en las penas del alma, al alma sin penas,

porque no hay quien me quite lo vivido

pues viviendo del pasado, no me quita el olvido

Aun quedan mil aventuras, mil anécdotas

Para algunos interesantes, para otros de idiotas.

Con una vida aburrida, en un mundo de moral distraída

Cual llora mi alma maldita

Pero que no valga la pena, que me bañen en agua bendita.

Que mis pecados sean amar, a quien no merecía ni mi cantar

Que mi tiempo perdido, sea para aprender

Y que no quede en mi olvido.

Mis amigos me admiran, mis enemigos se esconden

Pero lo que me importa, es que mis seres queridos me corresponden.

Que mas da mis meritos, mis errores

Si la gente que quiero, no me valoren.

Es mas digno perder queriendo

Que ganar sin haber querido.

Y las máscaras del destino, se caigan

No por la verdad, sino por el desatino

De un concierto de mentiras, una sinfonía de palabras

De unas frases sin sentido, de un mal pergamino.

Los agradecimientos educados u obligados

lo cambio por los hechos, por un abrazo clandestino

por miradas sinceras, sin palabras falsas

con sentimientos puros, por errores del destino.

Y como me dijeron hace muchos años, que le pasa amigo?

que sabe nadie maestro



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