Hoy he visto un
recuerdo bonito y me ha mordido
mordisco de
nostalgia el corazón,
y sangrando mi corazón,
he decidido,
cicatrizar mis
heridas y poner solución.
Sigo siendo aquel
que te cantaba
“quien te lo iba
a decir, un año antes”,
una rumbita
flamenca, una canción de Poveda graciosa y desgarbada
al rey de los
poemas malos, al tonto que se ilusionaba.
Con las frases hechas,
de las musas me encandilaba
Del ron con coca
cola, al tabaco mentolado
Del rudo
callejero, al aprendiz de poeta sabinero
De la buleria
flamenca, a la chirigota carnavalera
Y en las penas
del alma, al alma sin penas,
porque no hay
quien me quite lo vivido
pues viviendo del
pasado, no me quita el olvido
Aun quedan mil
aventuras, mil anécdotas
Para algunos
interesantes, para otros de idiotas.
Con una vida
aburrida, en un mundo de moral distraída
Cual llora mi
alma maldita
Pero que no valga
la pena, que me bañen en agua bendita.
Que mis pecados
sean amar, a quien no merecía ni mi cantar
Que mi tiempo
perdido, sea para aprender
Y que no quede en
mi olvido.
Mis amigos me
admiran, mis enemigos se esconden
Pero lo que me
importa, es que mis seres queridos me corresponden.
Que mas da mis
meritos, mis errores
Si la gente que quiero,
no me valoren.
Es mas digno
perder queriendo
Que ganar sin
haber querido.
Y las máscaras
del destino, se caigan
No por la verdad,
sino por el desatino
De un concierto
de mentiras, una sinfonía de palabras
De unas frases
sin sentido, de un mal pergamino.
Los agradecimientos
educados u obligados
lo cambio por los
hechos, por un abrazo clandestino
por miradas
sinceras, sin palabras falsas
con sentimientos
puros, por errores del destino.
Y como me dijeron
hace muchos años, que le pasa amigo?
que sabe nadie
maestro
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