Cada día que pasa, te vas
dando cuenta de una cosa. De como se acelera todo lo atrasado, el pasado, y se
acelera el futuro. Lo que pensamos de jóvenes, aun me queda mucho. Y lo que
pensamos ahora, ya queda menos. La vida (por mi parte) me fue llevando por
donde quiso ella. Si es verdad que influí, pero lo demás lo puso el destino. Ya
con esta edad, uno busca tranquilidad. Y el deseo que le vaya bien, a todos los
que me quisieron. Y a los que no me odiaron. La vida se acabando y debemos
pensar, en los que aún les queda más tiempo.
La vida es muy corta y no se
consigue hacer, lo que uno quiere. Van quedando muchos pendientes. Van quedando
esos sueños, que casi nunca se cumplieron. Los peores, son esos sueños que
empezaron y de repente se interrumpen. Que ya sabes cómo fueron y se apagaron. Seguimos
viviendo y el tiempo no para.
Buscamos la felicidad, sin
mirar donde nos lleva. No somos dueños del tiempo, somos esclavos. Por eso
acatamos lo que nos trae la vida. Hasta que la vida, decide darte descanso. Por
eso hay que intentar pasar de una forma digna. Y desear un mundo mejor. Donde
puedas, ser quien quieres ser. Que todos sean felices, hasta los enemigos. Y
que cuando llegue tu hora, no sufra nadie. Pues. es solo un sentimiento, que no
podemos controlar. Que el marchar de este mundo sea una alegría, pues por
desgracia para algunos, están mal. Y algunos se conforman con dejar de sufrir.
Pues llegamos a este mundo, en busca de felicidad. De que vale sufrir?
Si son capaces de ser
felices, adelante sin depender de opiniones. De este mundo solo te llevaras, el
recuerdo de los demás. Por eso es importante que se acuerden de ti, será la único
que te lleves.
En la noche que me enloquece,
oscura como el abismo interminable,
doy gracias a los seres superiores, que puedan existir
por mi alma inconquistable.
En las garras de las malditas circunstancias
no he gemido mis penas.
Sometido a los caprichos del azar
mi cabeza sufre, pero sigue erguida.
Más allá de este lugar de envidias y mentiras
Le sigue el horror de la sombra,
Y aún la condena de todos estos años
me encuentra y me hallará sin temor.
No importa como sea la puerta,
Que están cargada de castigos y desamores,
No soy el dueño de mi destino,
soy el capitán de mis errores.
La vida se ríe de mí, de mis estupideces
Pero eso es algo innato en mi
Así vives, así padeces.

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