martes, 27 de diciembre de 2016

La vida, son mis recuerdos



Hoy es de esos días que me da por pensar tonterías. Más que pensar es recordar. Uno está en la cama dormido y la mente manda en ese momento. Lo que ocurre en el mundo no existe, solo tu mente. Tu sueño es tu realidad en ese momento, la realidad paralela que no podemos controlar. Es curioso la mente es como la vida, por más que queramos controlarla, al final nos controla a nosotros.
Tenemos varias formas de vivir la vida, todas buenas y todas malas. Algunos nos limitamos a vivirlas y otros a estudiar el significado de la vida. Para algunos la vida es como una tesis doctoral, donde te dicen la cantidad de páginas que tienes que rellenar y las completas de la forma que sea. Yo me dedico a vivirla, pues la distancia más corta entre dos puntos, es la línea recta. Puede ser aburrida, pero también más practica e intensa. Para otros, la vida es una constante de exámenes sorpresa. Intentar comprender si hay un todo sin la nada, o al revés es filosofar, palabrería que solo sirve para mantener la mente ocupada en cosas banales.
Soñar los recuerdos y recordar los sueños, son dos cosas diferentes. Mientras que lo primero es tu vida, lo segundo es lo que te gustaría que hubiera sido. Decía Calderón de la Barca, que la vida es un sueño y lo sueños, sueños son. Yo más bien diría, que la vida es un sueño y los recuerdos fueron tu vida. Recordar, puede ser lo más bonito y lo mas dramático a la vez. Es como los sueños, queremos recordar lo bonito, pero nuestra mente, en muchas ocasiones, nos trae lo que no queremos.
Un recuerdo vale más que libro cualquiera. Es más completo y más real. Pero lo más importante, es tu libro y lo escribes tú. La felicidad son momentos y esos momentos son tus recuerdos. De ti depende como quieras escribirlos. Los puedes interpretar pero nunca los puedes cambiar. Tus recuerdos, son tus secretos.
Para que quiero saber lo que es la vida, la vida soy yo. Y yo soy, mis recuerdos. Eso hace que mi soledad, sea compartida y a veces más triste. Pero no estoy solo, estoy con mis recuerdos.

En ocasiones cierro los ojos y te veo. En ocasiones te recuerdo y te siento. En ocasiones te sueño y te puedo tocar. Pero después recuerdo que fue un sueño. Pero en ese momento el sueño, se hizo del recuerdo. El recordarte me da la alegría, de hacer que existas, lo cual, es un sueño. Y ese recuerdo me recuerda a ti, me recuerda a ti, más que tú.

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