martes, 11 de abril de 2017

que triste es ser feliz


   Otro día más que me atormenta la mentira, la desidia y el cinismo. Cuando llega la noche y estas solo, es cuando te encuentras a ti mismo. La oscuridad es tu única compañía y el silencio tu conversación. Tus recuerdos es tu película y el pensamiento tu enemigo. La impotencia que te genera tu razón, ante la mentira es una espina que se clava en tu mente. Intentas comprender, pero la verdad está por encima del cinismo y te hace daño. Un daño que nadie reconoce, es como estar detrás de un cristal estar viendo algo y al gritar nadie te escucha. Pero después te dicen que es mentira lo que viste. Esa impotencia me genera una ansiedad que no sé cómo tratar. Como se trata el cinismo de los demás? Es difícil vivir así. Se supone que el objetivo final de vivir es para ser feliz y el bien supremo, como decía Aristóteles. El verdadero fin de las cosas está en los actos y no en la virtud, pues la virtud es la facultad del alma. Uno intenta conseguir la paz espiritual, pues ya comprobé que la felicidad, es algo tan efímero que a veces no merece la pena luchar por ella. Cuando no consigues ninguna de estas cosas, es cuando la vida se convierte en una enfermedad que nos consume poco a poco. La tristeza, la soledad son bonitas palabras para hacer frases con ellas. Como debes estar solo para darte cuenta de lo que quieres. O la tristeza te enseña a pensar. Todos estos tópicos son mentiras que quedan bien en los memes. No hay nada más triste que una vida vacía. Y querer hacer de la tristeza frases de autoayuda, es absurdo además de estúpido. Sigo intentado creer en la gente, pues mi sentido de la amistad radica en la creencia en los demás. A mi rara vez me ha defendido nadie, es más mis seres más queridos, siempre me suelen culpar de todo. Prefieren defender al desconocido que a mí. Es algo que nunca terminare de comprender. Pues suelo ser bastante protector de mis seres queridos y en cambio ellos me echan a los lobos cada vez que pueden. Uno tiene ciertas virtudes que no son comprendidas, o si lo son, prefieren obviarlas. Te dice que eres muy inteligente pero te tratan como si fueras tonto. Te dicen que eres creativo, pero no te hacen ni puto caso en tus opiniones. Te dicen que eres muy bueno estudiando a la gente, pero cuando les das una opinión de alguien,  que no le gusta, te dicen que sabrás tú.  Y cuando se cumple lo que le dijiste, te dicen, la culpa es tuya.
Ósea que la vida de cada uno, es según la del otro. Que te mienten y la culpa es tuya por no creértelo. Y tus desilusiones, son por tu culpa. Esa frase tan escuchada “ERES TU, EL QUE ESTA MAL” da igual, aunque se lo demuestre “TU ESTAS MAL” así es la vida.
Voy a dejar de pensar en negativo. Voy a ser optimista y pensar que la gente no cuenta nada que no deba. Que la gente no miente. Que todo el mundo es bueno (aunque se demuestre lo contrario). Que nadie juzga y que son felices.  Y yo también soy feliz, bueno eso no, porque dejarían otros de ser felices. En esta vida no tienes que ser muy feliz, siempre debes un poco menos que el vecino. Pero no es envidia, es que es mentira. Es mejor ser falso y agradable, que ser autentico y grosero. Ese es el pensamiento, de los que no se quieren conocer a sí mismo.
Hablamos mucho sin decir nada en muchas ocasiones. Porque es fácil crear palabras y lo difícil es crear ideas. Es mejor ser persona, que ser una personalidad. Después de estas reflexiones solo me queda la última.
                                                “QUE TRISTE ES SER FELIZ”


Yo vi un ave 
que suave 
sus cantares 
entonó 
y voló... 

Y a lo lejos, 
los reflejos 
de la luna en alta cumbre 
que, argentando las espumas 
bañaba de luz sus plumas 
de tisú... 
¡y eras tú! 

Y vi un alma 
que, sin calma, 
sus amores 
cantaba en tristes rumores; 
y su ser 
conmover 
a las rocas parecía; 
miró la azul lejanía... 
tendió la vista anhelante, 
suspiró, y cantando amante 
prosiguió... 
¡y era 
yo! 

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