sábado, 15 de abril de 2017

Y el final de nuestro destino es una puerta, donde pone fin por el otro lado.


Mi querido amigo, otro año más aquí, dándote la lata y no dejándote descansar en paz. Este año que ha pasado posiblemente sea el peor de mi vida. Ahora estoy solo, en gran parte por mi culpa, he de reconocer. Y es de lo que debo hablar. Pasaron muchas cosas en este año y casi ninguna buena. Pase una crisis muy fuerte, perjudique a mi familia. Me volví irascible, acosador, pero ya quedo atrás. Ahora cuando hago algo que está bien pero no les gusta, me siguen diciendo que soy un acosador. Incluso me tacharon de violento. Y gracias a todo esto, me echaron de mi casa, por la fuerza. Porque ahora aunque se metan conmigo, yo tengo la culpa. Pero sabes una cosa, me da igual. La estupidez se va expandiendo con el aire. Es como un síndrome, que se llama síndrome de mujer divorciada. Están haciendo un clan que se va expandiendo. Se juntan aunque se critiquen. Se van de vacaciones juntas, hacen planes de futuro y se creen que así, se quieren más así misma. Y sigue la expansión, cada vez son más. Bromas aparte, pues llego la revolución de la felicidad. Ya no tienen que ser felices, solo basta con parecerlo. Lo cual es bueno, porque es mucho más fácil. Y así también parece que lo consiguen, por ser intelectuales. Bueno el mundo se está volviendo loco. Yo creo que es por el cambio climático, se están enfriando, mientras que el mundo se calienta. Otra cosa, ahora el amor no es amar, es decirlo!!!! Si veras, el decir te amo, antes era una palabra prohibida. Era algo tan íntimo, que solo se decía en la intimidad. Ahora es un eslogan que repiten continuamente. Te amo amiga. Te amo amigo, a todo bicho viviente se les dice. Donde queda cuando mirabas a tu pareja a los ojos y les decías TE AMO. Después venia un gran beso, incluso hacer el amor. Ahora lo dicen en los chateos y los acompaña un muñeco redondo amarillo, lanzando un pequeño corazón en un beso. Ósea que del casquete te olvidas.
Ahora te voy a contar en serio. He perdido lo más valioso que tenía en mi vida, mi familia. Miro al futuro, pero no veo nada. Intento imaginar que va a pasar, pero me falta imaginación. No sé qué se plantea para el mañana y es más, ni quiero pensarlo. Solo sueño con volver a mi Málaga de mi alma y terminar mi vida allí. Una vida llena de emociones, de anécdotas, vivencias, recuerdos y hasta momentos felices. Tengo tanto para contar, que apenas sé que decir. Y no le voy hacer reír al destino, contándole lo que he pensado para mi futuro. Tú te fuiste demasiado pronto, pero no te libras que te cuente mis cosas. Eres uno de los pocos que se lo puedo contar sin que pase de mí. Y si se lo cuento a otros, terminan contra-diciéndome y contándome ellos mi propia historia.
Mira Ramón la vida es como viene. Pensamos que nosotros la dirigimos pero nada más lejos de la realidad. Para algunos es como una pantalla de televisión y te van diciendo “LO VES”. Mientras te cuentan mil historias, para ver si alguna cuadra. Pero no es así. Hoy he llegado de viaje y cuando está arriba el avión, siempre pienso en lo mismo, de quien depende que llegue vivo? Del mismo que hará que mañana, me despierte, el destino. El destino es eso, que no sé qué es. El destino es el lugar, donde vamos sin saber cómo ir. Lo único que quedara de cuando llegamos a nuestro destino, es nuestra historia. Y el final de nuestro destino es una puerta, donde pone fin por el otro lado. Y solo lo ves cuando se cierra.
Peleamos, amamos y cuando peleamos no sabemos perdonar. Pero cuando amamos no sabemos amar. Que es el amor? Depende a quien se lo preguntes te dará una contestación. Para mí, es la forma unir dos personas y hacerla una sola. Y las enfermedades son, las condiciones, los reproches, las traiciones y el ego. Esto se cura desde la persona que son dos en una. Y esto se cura, con la compresión, la sinceridad y el olvido. El olvido es más jodido, o te perdona o te entierra. Como decía Víctor Hugo, el amor es un ardiente olvido de todo. Para ser felices no empeñamos en recordar, cuando lo más lógico es olvidar.
Desde mi soledad he aprendido dos cosas, que es horrible estar solo y de la la otra no me acuerdo. Muchas veces en la soledad de la noche, pienso en mi madre, mi hermano, mis hijos, mis ex. Y pienso con lo felices que podríamos ser, pero como lo hemos jodido todo. Tenemos dos formas de arreglarnos, con las ganas y con el olvido. Cuando pasemos la puerta del destino, iremos sin nada, sin dinero, sin odio y sin rencores, para que guardarlos. Bueno amigo Ramón, como ves no dejo que te marches del todo.  De momento aquí me tendrás, hasta que el destino lo diga.
“LA MISION DE LOS ANIVERSARIOS, ES HACERNOS RECORDAR ESE DIA, LO QUE OLVIDAMOS EL RESTO DEL AÑO”  
  

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