domingo, 31 de enero de 2021

Cosas que nunca dije

 


Ya empieza uno a disfrutar la soledad. Cuando uno escribe en la soledad de noche, disfruta de los propios pensamientos. Y la soledad baila al son, de la buena música. No es cuestión de reír el ultimo, sino de reírse de uno mismo. La cama es fría, pero cómoda. Los pensamientos son mi compañía. Y mi felicidad, depende de mí mismo. El vacío, se llena con mi dolor, con mi fantasía. Que hace que sea feliz, en mi propia desdicha. Ya me voy haciendo dependiente de mi mismo. Ya voy saldando mis propias deudas, pagando con propios mis errores. La música es mi compañera y no me defrauda. Que fácil si la vida fuera asi, si no te gusta la cambias. Y buscas lo que te apetece, en ese momento. Cerrar los ojos y poder imaginar, que puedo cambiar, mis sueños no cumplidos. Aunque sea por un momento. Que la tristeza, sea la forma de sentirme más humano. Que la felicidad es breve y para conseguirla, nos humillamos a nosotros mismo.

Las cosas son más simples, que lo complicamos nosotros buscando un amor forzado. Que el ritmo es fácil cuando no se fuerza. Los sentimientos cambian, el corazón se hace duro. El amor y el rencor, en muchas ocasiones van de la mano. Y el amor se convierte en una cadena pesada. El amor desinteresado, quedo en el olvido. El sufrir, como yo solo sé, que he sufrido es mi condena. Ahora mi mundo es diferente. La persona que este a mi lado, estará porque quiere estar. Sin intereses, sin condiciones.

Recuerdo con cariño, a personas que estuvieron a mi lado. Que me miraban con cara de admiración. Y después esa admiración, se convirtió en una burla. Se convirtió en un engaño. Yo soy como soy. Y no creo que me merezca lo que me hicieron. Pero la culpa fue mía, solo mía. Pensar que era el hombre más afortunado del mundo, y en realidad era la burla de quienes decían amarme.

Pero esto ya se acabó.

Si te preguntas porqué te alejé de mí,

Sobra decir, que fue porque todo era mentira,

ya eran más tristezas que alegrías,

no te miento, aun te quiero

pero no podía permitir, más humillaciones

en ese lugar que me diste, ya no era feliz,

ya puedo decir que me duele estar lejos,

pero intentar quererme a mi mismo

es lo que me está sacando de esta pena inmensa

Por cada día que pasa,

con cada noche de soledad

y cada luna llena.

Alejarte fue lo mejor,

porque ahora puedo estar bien

y sin tener necesidad de ti

aunque me mienta mí mismo

Nunca he dejado de pensar en ti, me gustaría decirlo.

Me gustaría poder escribir que te extraño.

Pero no te busco.

No sé cómo estás y extraño saberlo.

¿Tienes planes, se cumplen?

¿Has comido hoy?

¿Qué pensaste, que sentiste?

¿Si sales, a dónde vas?

¿Tienes sueños que tal van?

Me gustaría poder encontrarte, pero ya no tengo fuerza

Y me quedo pensando, ¿por qué?

Y recuerda que pienso en ti, que si lo sabes, pero te añoro todos los días, que escribo sobre ti.

Y recuerda que buscar y pensar son dos cosas diferentes. Y yo te pienso, no te busco.

Que siempre estuve ahí, pero nunca te tuve

Que te necesite y no estabas

Que cuando veo bailar a Poveda, recuerdo momentos de risas

Que cuando escucho el arrebato, lloro de pena.

Hay cariño, se me olvido, que te olvide. Como decía la canción.

Y hoy sigo siendo un títere incomprendido, buscando a quien querer

Cuando soy muy simple, solo es una palabra.

Sinceridad.



No hay comentarios:

Publicar un comentario